Volvimos de un viaje a Argentina todos juntos. Con un monton de impresiones, artesanías, alegría y la sensación de haber compartido cosas y entendimiento sin palabras. En Moscu de invierno, quisimos compartir todo este calor y colores. Quisimos sonreír a cada uno. Y empezamos a crear el espectáculo para hacer eso. Sin una historia fija. Pero con ganas de compartir la experiencia.
Hicimos el espectaculo como un cuento. Cada uno contaba una parte del viaje, de una provincia, mostrando fotos con accompanamiento de la música típica de región. Y despues bailamos algo característico — una zamba,  un tango, tocamos los bombo, malambo… y terminamos con un carnavalito, haciendo bailar a todo la gente en la sala. Salió lindo!